Texto
A
lo largo de este recorrido hemos comprobado que la inteligencia artificial forma parte de muchas acciones cotidianas y que está presente en herramientas que utilizamos con frecuencia, muchas veces sin ser plenamente conscientes de ello.
Hemos analizado cómo una máquina puede aprender a partir de ejemplos mediante el machine learning, cómo los sistemas más avanzados utilizan redes neuronales en el deep learning y cómo la inteligencia artificial aplica estos aprendizajes para reconocer imágenes, interpretar textos o realizar predicciones numéricas.
También hemos observado que el funcionamiento de estas herramientas depende siempre de los datos con los que trabajan y que sus resultados no son perfectos: pueden acertar, equivocarse o mostrar limitaciones según el contexto.
Finalmente, hemos aprendido que utilizar inteligencia artificial de forma adecuada no consiste solo en obtener respuestas, sino en saber formular preguntas claras, elegir la herramienta adecuada y analizar críticamente la información recibida.

La inteligencia artificial no sustituye el pensamiento humano: lo complementa cuando sabemos utilizarla correctamente.